martes 3 de noviembre de 2009

Manifiesto al amor


Amaré cada centímetro de tu cuerpo.
Tu cuerpo:
Sagrado cobijo de nuestro inmenso amor.
Prometo cubrite de una espesa capa de besos,
y acunarte en las noches de invierno.

En tu vientre,
lugar tranquilo,
cálido refugio,
tálamo sereno,
apoyaré mi cabeza para descansar,
y sentir,
como el milagro de la vida,
brota y nace,
como nace la gota de agua
antes de ser mar.

Amaré cada poro de tu piel.
Tu piel:
Precioso envoltorio de un alma infinita aún por llegar.
Prometo rozarla con lluvia de estrellas,
y estremecerla con besos de porcelana y coral.

Acaricias mi pelo,
y veo, como de forma distraida,
acaricias tu vientre,
y siento, que jamás amaré a nadie
como te amo a tí.



Para Isa y Costa ;)

martes 6 de octubre de 2009

olor a romero


Yo solo quería volver a mi casa.
Me asustaba aquel lugar, la gente gritando.
Me sentía acorralado.
Sólo quería volver a casa, y cuando tuve la oportunidad...¡zas!, lo intenté.
No tuve que salir a la plaza, pues yo era el sobrero,
pero podía sentir el dolor de mis hermanos, el olor de su sangre
derramada en la arena e impregnando el traje de sus asesinos.
Podía oir sus mugidos, y yo,
yo solo quería volver a casa.
Pacer bajo los olivos,
sentir como el primer rayo de sol,
tibio, me rozaba suave.
Como me acariciaba la nariz los arbustos de enebro,
hasta hacerme bufar de rabia.
Yo solo quería volver a casa,
pero la gente gritaba, me miraban con miedo, con odio...
Al final, sentí fuego, fuego por todo mi cuerpo.
Me quemaba la piel, no podía respirar, me desvanecía.
Pero mientras caía, ¡oh, por fin!,
reconocía el olor.
Ese olor a romero que me devolvía a casa,
a mi hogar, junto a mis hermanos.
No siento nada ya, no hay nada, ya,
nada, excepto ese maravilloso olor a romero.
Ese maravilloso olor a casa.


P.D
Como siempre, los errores humanos lo siguen pagando los seres más indefensos.
No a la tortura.
No a la gente que se lucra con la vida de los animales.
Mi más sincero desprecio a todos ellos, y mis peores deseos.

Descansa en paz, pequeño.

jueves 24 de septiembre de 2009


Hace tan solo 16 años que ...
vi como tus ojos, esos fastuosos, portentosos,
ojos de gata, se abrían al mundo.

Me veo reflejada en su prístina belleza,
páramo en los que me vengo a refugiar
cuando me siento sola.

Hace 16 años que por ellos,
tus ojos, no duermo, aunque río.

Hace 16 años, que supe,
que no quiero ver fluir lágrimas por ellos,
a menos que sean esas,
que,
cuando ríes, no puedes evitar.

Hace todos esos años,
que sé, que no podría vivir sin tí.

lunes 14 de septiembre de 2009

15 de Septiembre


Recuerdo aquellos días de puro nerviosismo. Repasaba una y otra vez mi reluciente maleta de cuero marrón. Dentro, un universo de olores se mezclaban. De olores y colores. Aún puedo ver el libro de lecturas "Senda", con su tapa dura color marrón chocolate. Había una lectura que de tanto leerla, me la aprendí de memoria. Narraba como el hombre en la prehistoria, había conseguido domar al caballo, y como desde entonces, sus destinos habían estado unidos. También puedo ver el estuche nuevo. Si el año había sido regular, el estuche tendría una sola cremallera. En un ala del mismo estarían los lápices de colores, un lápiz, una goma y un sacapunta. En el otro lado estarían los rotuladores. Si el año era bueno, el estuche tendría ¡¡dos cremalleras!!. Además de tener lo anteriormente descrito, tenía una regla, escuadra, cartabón y un tubito con minas que yo utilizaba para meter a lo largo del curso todas las puntas de los lápices de colores que se me iban cayendo.

El babi de rayas verticales celestitas y blancas. El sempiterno uniforme de cuadros grises, la camisa beige, pulcramente planchada, con esos cuellos tiesísimos.
Y como no, los zapatos gorilas, capaz de resistir todos los embites de una niña con ganas de jugar, saltar, brincar....todo, menos estudiar.

¿Y cómo olía esa goma de nata?. Al principio la mordizqueaba, y claro, me daba cuenta que su olor, no tenía nada que ver con su sabor...bastante desagradable.

Y sigamos con los olores, que es lo que realmente más recuerdo. Cuando abres la cajita de lápices Alpino, ¿siguen oliendo igual ahora?.

¿Cómo es posible que hayan pasado tantos años?. Tengo esos recuerdos tremendamente frescos. Pero, claro, hay algo muy evidente. La pizpireta y jovial mamá que me llevaba del brazo, es ahora una venerable señora mayor, llena de dolores aquí, allá y acullá. Aunque eso sí, para ella, yo sigo siendo "su niña".

No sé ustedes, pero muchas veces en mi vida he dicho aquello de "...que no daría yo, por empezar de nuevo...".
Echo mucho de menos aquella inocencia, aquel colacao calentito de por las mañanas, aquel exámen de la tabla del 8, aquella profesora regordeta que nunca me castigaba, aquellos bocadillos de chorizo en papel de estraza (aunque ahora no sería capaz de comerme uno, ya saben ustedes, tanto sacrificio sangriento de mis fieles, hicieron que aborreciera la carne...).
En fín, bendito 15 de Septiembre que me hace volver al pasado, al menos un ratito.

Besos a todos.

jueves 25 de junio de 2009

Un Mito...


Tenía que sentarme frente a esta pantalla. Aún no puedo creerlo. Pienso que es una pesadilla, producto del cansancio. No puede ser, no. Michael Jackson no puede morir, no puede.Él es de otro planeta, es una leyenda, un mito.
y los mitos, no mueren....

lunes 22 de junio de 2009

Un hombre bueno.


Supe de la labor de Vicente Ferrer hace muchos años, y me impresionó.
Me impresionó el hecho de que una persona que tenía la posibilidad de vivir bien, con las comodidades que a todos nos gustan, decidiese entregar su vida a los más pobres, los más abandonados, los más necesitados....y todo eso a cambio de nada.
Miento, a cambio de nada, no. A cambio de miles de sonrisas, a cambio de miles de miradas eternamente agradecidas. Porque el Padre Vicente, llegó a la India con intención de evangelizar sus almas, pero cuando llegó, pensó que lo primero y más importante, era alimentar sus cuerpos, lo otro, ya llegaría luego. Después de 57 años ayudando a los más necesitados, después de 57 años de su "revolución silenciosa", ese Padre, como lo llamaban allí, a pesar de dejar sus hábitos para casarse con Anna Perry, su esposa y compañera fiel y luchadora, como solo puede ser la mujer de un luchador, nos ha dejado en la más profunda tristeza.

Un hombre bueno, sí, eso era Vicente. Aunque su estela siga brillando con fuerza, y su mujer y sus tres hijos se encarguen de seguir con la maravillosa misión que empezara en el año 52, se notará su ausencia.
Cuanta falta de personas así tenemos en este mundo egoista.
Te admiro, Vicente. Descansa en Paz.


sábado 23 de mayo de 2009

Cuestión de Pelotas


...Y es increible lo que puede cambiarte la vida en cuestión de segundos.
Una pelota gigante de esas que usan los niños para saltar sobre ella, la playa, gente pasándolo genial...y de repente...una vértebra rota.
Eso es lo que le pasó a mi hermano Javi el viernes por la tarde. Quien le iba a decir que esa divertida tarde pramavera-veraniega iba a terminar roto de dolor en el hospital.
Después de todo hay que dar gracias porque, si hubiese sido otra vértebra y no esa, podría haber quedado en una silla de ruedas de por vida. Lo peor que le va a a pasar (aparte imagino que las secuelas normales tales como "va a llover porque tengo una punzada grandísima en la puñetera vértebra"), es el estar varios meses encerrado en un corsé de yeso en su habitación.
¡Qué vulnerable somos, joder!.
Estamos aquí para lo que la vida, el destino, la casualidad, la suerte...quieran.
Es como si cuando nos levantamos por la mañana, tuviésemos que pensar "a ver que de bueno o malo va a pasarme hoy".
No quiero pensar así, pero es que a veces...uff.
En fín, siempre queda el "podría haber sido peor", y es este caso, así ha sido.
Besos.
P.D. Y buenas vibraciones